La guía, que entiende la desinformación como “la difusión masiva de información falsa (a) con la intención de engañar al público y (b) a sabiendas de su falsedad” se divide en tres secciones, brindando un marco teórico para el abordaje de este fenómeno, así como una sistematización de los estándares interamericanos de Derechos Humanos que deberían guiar las respuestas estatales en la materia. Para finalizar, concluye con una lista de recomendaciones dirigidas a los distintos actores involucrados en el combate a este fenómeno, el cual resulta especialmente preocupante en contextos electorales.
